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Relato de viaje a Bogotá - PUTUMAYO - AMAZONAS COLOMBIANO: AMAZONAS ESPIRITUAL !!

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Enviado por: leananli (9692 lecturas)

En mi país Colombia, hay una gran cantidad de indígenas, que profesan su religión y prácticas. Yo he tenido la oportunidad de conocer a los Ingas, una tribu indígena del Amazonas que viaja por todo el país llevando hasta el último rincón lo que llaman YAGE. En Bogotá habitan y mi experiencia con éste elemento es desde hace tres años pero sólo a nivel urbano, hasta que por fin se me dio la oportunidad de conocer su semilla. Siendo julio del 2005 el Taita ( sacerdote indígena) programa una salida espiritual para su ciudad natal : Mocoa, al sur de Colombia, en el Amazonas. Mas o menos unas 40 personas nos apuntamos y pagamos el costo total del viaje: $ 300.000 pesos que incluyen transporte terrestre ida y vuelta, alimentación, estadía, y las dos ceremonias de yagé.
Salimos un viernes a las 9:00 PM del terminal de Bogotá en un bus de la empresa cootrasmayo que es la única que viaja a esa zona del país, pues las demás se cohíben por los frecuentes ataques militares y paramilitares del sector. Cabe anotar que ésta región es llamada zona roja pero no tuvimos miedo de ir por que los indígenas con los que viajábamos son muy reconocidos y respetados por su gran labor de fe.
Para llegar a Mocoa, hay que atravesar el departamento del Huila, el cual tiene un clima muy caliente y a pesar que lo atravesamos de noche tal vez por lo que era viernes había mucha gente bonita en sus calles, con ropa de playa sin estar cerca de ella. Su capital Neiva es pequeña pero especialmente atravesada por el río magdalena, que le da una belleza particular y es muy útil para pescar, transportarse y pasear, así los habitantes de Neiva no van a la costa de la playa, pero si a la de su propio pedazo de río.
Aproximadamente a las 08:00 AM nuestro viaje se vio estancado por dos razones: la primera por que el bus paró en el terminal de Pitalito (el último pueblo de Huila) para desayunar pero como que el chofer tenia hay su novia, por que eran las 10.30 y nada que salíamos. Después de mucho presionarlo decidió seguir y con tan mala suerte que a 30 minutos de reanudar el recorrido aparece una fila eterna de autos por un derrumbe, razón dos. Gracias a Dios el bus quedo al frente de un restaurante el cual nos brindo un cafecito para la espera. En este momento del viaje ya la vegetación es abundante, de mucho verde, flores y mariposas de todos los colores, hermosos paisajes de grandes montañas y profundos abismos. A las 11:40 llega la retroexcavadora, mueve la tierra y seguimos. Inmediatamente 5 minutos después entramos al departamento del PUTUMAYO.
Reconocido por su tradición indígena y por tener una importante parte de la selva amazónica Colombiana, se abre ante mis ojos con miles de cascadas, ríos y túneles de árboles que hacen pensar en lo perfecta de la naturaleza! Y en que ahora si estamos en la SELVA.
Como a la 01:30 PM los indígenas hacen detener el bus en plena carretera y justo en la rivera del río Caquetá, a 20 minutos de Mocoa. Bajamos las mochilas emprendemos nuestro descenso por una montaña pequeña pero empinada y llena de barro por las lluvias constantes, típicas de esta zona. Cuando llegamos a la rivera y por un camino casi invisible vamos hacia adentro de la selva pasando puentes de guadua, quebradas, todo por un sendero 100% natural. 40 minutos después llegamos a un terreno plano, como un vallecito despejado y al fondo la MALOCA, una casa redonda, con techo alto y todo, tanto sus paredes como su techo hechos con materiales de árboles del sector y a unos pocos minutos de las anacondas, los osos y demás animales. Descargamos las mochilas y nos sentamos en la pila de piedras que hay afuera, mientras las indígenas que allí no esperaban nos daban chicha para refrescar la garganta. 15 minutos más tarde empezamos a montar las hamacas que cada uno traía. A un lado los hombres y a otro lado las mujeres. Aquí es donde empieza el ritual. Deben ser hamacas por que el estar suspendido en el aire da un mejor viaje y además como la energía masculina y femenina es tan diferente, lo mejor es no mezclarla. Esto no es requisito extra fundamental, pero si ayuda mucho.
Como a las 04:00 almorzamos una deliciosa sopa de verduras y pescado ahumado hecho por las nativas en ollas de barro y a fuego vivo..se imaginarán el sabor ¡! Esto es otra forma de preparación pues uno no debe comer mucho y si vas a comer debe ser cosas suaves sin mucho condimento y no carnes rojas. En la tarde decido acostarme en la hamaca un buen rato para descansar y estar lista para la ceremonia de esa noche. Claro que hay quienes prefieren bañarse en el río, jugar, cantar, tocar guitarra. Ya aproximadamente a las 7:00 PM me levanto y me alisto para la reunión.
El Táita da inicio a las 10: 00 PM en punto. De ahí en adelante mi vida no será la misma, pero los detalles de la ceremonia me los reservo para aquellos que se atrevan a renacer por medio del Yagé. Hay fogatas afuera y dentro de la maloca, el cielo está más estrellado que en el desierto chileno y tocan música ancestral. Con el remedio ( yagé) te dan muchas ganas de ir al baño, que obviamente aquí no hay, así que toca ir atrás de los arbustos, al lado del árbol, como antes, pero sin miedo de que te pique un bicho o una serpiente, pues si estas con el yagé eres parte de ellos y te respetan.
A las 7:00 AM me acuesto a dormir, despierto como a las 12:00 PM y el Táita nos invita a la ciudad, a Mocoa. Salimos a la carretera después de caminar y tomamos un intermunicipal que cobra $2.000 pesos el pasaje. En Mocoa no hay mucho que ver, es pequeño y calientísimo, unos van al mercado pero yo decido visitar a un amigo Antropólogo que hace aquí unas investigaciones y que no veo hace mucho tiempo. Tipo 02:30 PM volvemos a la Maloca, no sin antes encontrarnos con un reten militar que nos pidió documentos y además asusto mucho.
Estando ya en la Maloca, me voy al río y me baño, almuerzo el mejor sancocho de gallina de mi vida y vuelvo a dormir hasta las 07:00 PM, para esperar la ceremonia de la noche de hoy.
¡!!!!!!!!!!!!!!
A la mañana siguiente preparamos maletas y caminamos a la carretera para tomar el bus directo a Bogotá.
Tres días de amazonas, indígenas y espíritu.....suficientes para regresar y sentir que : ES NATURAL NO SER LA MISMA!

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Comentarios

  • Avatar de johana domingo, 03 de enero de 2010 johana dice:

    es muy bueno tu relato yo tambien tengo conocimiento del yage yme gustaria realizarlo en el putumayo sera que me puedes dar informacion de la tribu los ingas que en bogota habitan

  • Avatar de StebaniClara miércoles, 04 de enero de 2012 StebaniClara dice:

    Primero que todo Mocoa no queda en El Amazonas sino, en el Putumayo.. segundo si fuiste a Mocoa y dices "en mocoa no hay nada que ver" pues perdiste tu tiempo, porque no fuiste a El fin del Mundo, el Caliyaco, El Rumiyaco.. Por Dios!! son muchos lugares que hay en Mocoa para ver! espectaculares y solo cuentas como te emborrachaste con yage! jaja! Prefiero mil veces un sitio como mocoa lleno de vida con un clima para ir todos los dias al rio y piscina y no Bogota con su helada vida cotidiana..

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