Estás en:» Inicio » Relatos de viaje » Oriente medio » Jordania » Petra » Petra para principiantes (III)

Relato de viaje a Petra - Petra para principiantes (III)

Descubre la experiencia de nuestros usuarios en su viaje a Petra. Si estás pensando irte de vacaciones a Petra, encuentra la experiencia de nuestros viajeros, y comparte la tuya. Nuestro objetivo es que para ti, viajar a Petra sea más interesante y barato.
Votación:[1] [2] [3] [4] [4'5]

Accede para valorar

4,6424 / 5 (29 votos)
Usuario  
Enviado por: Altair58 (1806 lecturas)

(cont. del II)

Antes he dicho escalones, pero es una manera eufemística de decirlo. Si bien hay trozos que realmente lo son, la mayoría de las veces se trata de roca mal cortada, o troncos que un día alguien puso y que se contabilizan como escalones. A veces son estrechos y los subes rápido y a veces son tan anchos que necesitas dos o tres pasos para cambiar de escalón. Nuria todavía va descalza, parece que no nota las piedras debajo de los pies. De vez en cuando encontramos algún tenderete de collares y otros abalorios que regenta una beduina tatuada o una chica joven. Nos adelanta una jovencita que va enseñando el muestrario de collares y brazaletes y como ya conocemos el truco nadie se atreve a decir “luego” porque seguro que nos esperará a la bajada, así pues le decimos que no con la cabeza y ella no insiste, pero dos rellanos más arriba la encontramos instalada en un tenderete y nos los vuelve a ofrecer. Hacemos una primera parada para recuperar fuerzas y nos sentamos en las escaleras, un sorbito de agua y continuamos. A veces vamos por la sombra, a veces nos toca un trozo totalmente al sol y de vez en cuando nos giramos y vemos al fondo del paisaje las tumbas reales empotradas en la pared.

Lucía y Yannick nos adelantan y el beduino nos interroga levantando las cejas por si queremos un burro, todavía lleva uno de vacío. No, gracias, lo queremos hacer a pie. Los saludamos con la mano y quedamos que ya nos veremos arriba. Al cabo de un momento se oye un galope y otro burro nos adelanta llevando a una señora enorme, nos miramos las tres, ¿seguro que el burro llegará bien allí arriba? Hacemos una segunda parada boqueando como una locomotora ¿es que esto no se acaba nunca? En el lugar que hemos elegido para pararnos se detiene también una comitiva de tres burros con unos turistas que desmontan, se ve que es final del camino y el Monasterio no se ve por ninguna parte. Son relativamente jóvenes, de mediana edad como nosotras y seguro que podían haber subido a pie, pero se han dado el gusto de hacerlo con transporte animal. Uno de ellos es tan alto que casi tocaba el suelo con los pies estando montado. Pagan la cantidad pactada y siguen a pie, el de los burros nos saluda y vuelve a bajar a ver qué nuevo cliente le contrata. Se pasa el día así, es su medio de vida.

Nos queda poco, no lo sabemos pero estamos detrás del Monasterio, unas decenas de metros más adelante y mirando hacia abajo hay una explanada cuadrada y cuando estamos abajo nos damos cuenta de que hemos bajado por al lado del Monasterio. Yannick y Lucía ya se están haciendo fotos y esperándonos. Ahora más tranquilitas nos giramos para contemplarlo. Realmente, nada que envidiar al Khazneh, incluso es más grande tanto de ancho como de alto. Debe su nombre a las cruces talladas en sus paredes interiores, lo que significa que en la época bizantina lo utilizaron como iglesia. Tiene unas columnas altísimas y una gran urna flanqueada por dos medios frontones, la explanada en la que estamos era un patio rodeado de columnas donde se celebraban ceremonias litúrgicas. Se pueden entrar dentro para ya lo haremos más tarde.

Delante del Monasterio y aprovechando una inmensa cueva hay un bar y una tienda que también investigaremos, ahora vamos detrás de este cueva porque hay dos miradores desde los que se puede ver Israel, Qadi Araba, los territorios ocupados de Palestina y Jebel Haroun que tiene un pequeño santuario blanco en su cima. Nuria está en la gloria, con tanta montaña a su alrededor es la persona más feliz del mundo. En cada uno de los miradores está plantada la bandera jordana y una pequeña caseta hecha con cuatro palos y un trozo de tela hace de tienda de recuerdos para el que quiera.

Sigue leyendo :

Petra para principiantes (III)
Petra para principiantes (III)
Petra para principiantes (III)
Petra para principiantes (III)
Petra para principiantes (III)
Petra para principiantes (III)
Pon este relato en tu página web:
Enviar a un amigo Enviar a un amigo | Imprimir Imprimir | ContactarContactar con el autor | Facebook Delicious Fresqui Google Menéame myspace Tecnorati Yahoo

¿Has estado aquí? Escribe un relato sobre tu viaje.

Comentarios

  • Avatar de Nuria Trotamundos lunes, 09 de marzo de 2009 Nuria Trotamundos dice:

    Buenos días de nuevo. He elegido este texto para comentarte porque me ha gustado la fotografía del niño asomando por la gruta. Además, tengo el viaje más reciente, en mayo del 2008.

    Creo que Petra es una de las maravillas del mundo, un Patrimonio de la Humanidad que no decepciona, un lugar especial. Y con tu descripción consigues transmitirlo.
    Un saludo nómada.

Escribe un comentario

Para poder escribir un comentario tienes que estar identificado ¡entra!

Viajar por PetraViajes a Petra

HERRAMIENTAS
para viajeros y bloggers
RSS
todas las novedades
NEWSLETTER
novedades en tu correo
DVIAG
nuestra revista digital
GUÍAS
nuestras guías
BLOG
Viajeros Mirayvuela