Estás en:» Inicio » Relatos de viaje » Europa » Reino Unido » Edinburgh » Edimburgo en Agosto

Relato de viaje a Edinburgh - Edimburgo en Agosto

Descubre la experiencia de nuestros usuarios en su viaje a Edinburgh. Si estás pensando irte de vacaciones a Edinburgh, encuentra la experiencia de nuestros viajeros, y comparte la tuya. Nuestro objetivo es que para ti, viajar a Edinburgh sea más interesante y barato.
Votación:[1] [2] [3] [4] [4'5]

Accede para valorar

4,04545 / 5 (23 votos)
Usuario  
Enviado por: LLORENÇ (2762 lecturas)

EDIMBURGO EN AGOSTO Edimburgo en Agosto, es el sonido de una gaita. O de cientos. Alguien teje en la calle un jersey de punto, con cintas de cassette. Me adentro en una gótica iglesia y las imágenes cristianas han sido sustituidas por estands de información. No hay creyentes, pero si hay actores. No hay cánticos religiosos, pero si hay sonidos celtas. Me pierdo en su interior. Una chica me ofrece una cerveza desde el bar de una pequeña capilla. Por la calle una estatua humana se detiene en la calle. El viento que azota su traje es fijo e imaginario. Oigo cantar flamenco. Los sonidos de las palmas salen de las manos de un grupo catalán, Sal, mel y vida. La leyenda de Carmen cobra vida en los ojos de su bailarina. Unos policías se acercan. No pasa nada. Tan solo contemplan la negra cabellera de la más clásica estampa española. Alguien me hace señas, me lanza un beso mientras sujeta en sus manos un cartel con las letras de sexo. A sus pies, en plena calle una cama vacía, y decenas de curiosos deseando llenarla. Me apartan un grupo de bailarinas zingaras, mientras de fondo la música discotequera pide paso salpicada de coreografía de “cheerleader”… oigo interpretar a Mecano, y unos ojos andantes se me quedan mirando….de un cajón de cartón, unos pies me ofrecen un vegetal pegado a una cartulina…”esta noche actuamos en el venue 47”…Dos colegialas de difícil clasificación se abrazan a un oso….mientras Jaimito hace malabares con 12 cajas de cartón…En la tarima 3, unos personajes cantan acordes de música country; a su lado, esperando su turno, dos payasos se empeñan en no hacer reír….pasen y vean el show de los horrores, el terror, el infierno….”the Devil´s Show”, anuncia la mismísima novia del diablo….las cartulinas, las cientos, las miles de ellas, cambian de mano en mano. Pero el suelo sigue estando inmaculadamente limpio. Entro en una tienda. El dependiente pakistanés quiere venderme un traje escocés. El show callejero ha invadido las tiendas y los souvenirs sobresalen en las bolsas de dos bellezas nórdicas. Quiero algo de paz. Lo buscaré en otra iglesia, en la que esta más apartada de todo el bullicio…. ¿desea comprar una entrada joven?...El mundo al revés. La calma no es posible. Me siento en un trozo de pared virgen de aspirantes a artistas. Se acerca el Apocalipsis. Unas monjas se abrazan a unos animales de peluche. “Actuamos en el venue 16, tan solo 8 libras”. Un clon de superman sube en calzoncillos por una escalera portátil en medio de la calle. Su propio peso le sirve de apoyo…. ¿no querrá echarse a volar?....sigue la magia en la calle. Intento perderme por las calles más alejadas. Busco algo de tranquilidad. Empieza a llover mientras escucho a un cantante que no canta. Un joven australiano se deshace su coleta. Extiende los brazos mientras grita. Cualquier parecido con un Cristo es algo más que una coincidencia. Lanza sus cuchillos al aire. Caen mezclados de sudor y lluvia. Empiezo a empaparme. Pero me atrae su espectáculo. ¿Podría quedarme eternamente?Me río sin saber de qué, me levanto porque todo el mundo lo hace…oigo de nuevo palmas y castañuelas. Tengo que abrirme paso entre la gente. Lo flamenco atrae a las masas. Si no hay sitio, siempre me puedo entretener contemplando a dos travestís con tacones de 20 centímetros bailar temas de Abba…. Turistas despistados, mesas repletas de jarras de cerveza vacías, y manos, muchas manos que te ofrecen “flyers”…y la vida sigue, y la fiesta, y el teatro, y el Fringie…Te quiero pero ahora cambia es el nuevo espectáculo de canto de la tarima 2. Ella me guiña un ojo, mientras unos piratas me entregan su tesoro. La bailarina de la caja de música ejecuta su baile encima de un banco…lleva la cara pintada de blanco y un cartel que dice que la siga. La seguiría hasta que el día dejara de ser día. El fuego del fakir sigue quemando el aire….aún no se que espectáculo veré… ¿Ver?...estoy dentro de un espectáculo…estoy dentro de Edimburgo. Me siento parte de la magia, me siento artista. Estoy en pleno festival de Teatro. Porque Edimburgo, en Agosto, es tan solo un inmenso patio de butacas.   

Pon este relato en tu página web:
Enviar a un amigo Enviar a un amigo | Imprimir Imprimir | ContactarContactar con el autor | Facebook Delicious Fresqui Google Menéame myspace Tecnorati Yahoo

¿Has estado aquí? Escribe un relato sobre tu viaje.

Escribe un comentario

Para poder escribir un comentario tienes que estar identificado ¡entra!

Viajar por EdinburghViajes a Edinburgh

HERRAMIENTAS
para viajeros y bloggers
RSS
todas las novedades
NEWSLETTER
novedades en tu correo
DVIAG
nuestra revista digital
GUÍAS
nuestras guías
BLOG
Viajeros Mirayvuela