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Relato de viaje a Lhasa - LHASA, capital del Tibet

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Enviado por: Meknes (2335 lecturas)

Lhasa, CAPITAL DEL TIBET Antes de entrar en materia deseo destacar de Lhasa…la luz, el azul del cielo, la limpidez de su aire...y sobre todo la inocencia, la hospitalidad y la maravillosa ingenuidad de sus gentes. El diario en si comienza cuando abren las puertas del avión y al instante comienzo a sentir mareos y dolor de cabeza. ¡Había cogido el MAL DE ALTURA¡  Como había leído sobre ello, hice un pequeño ejercicio mental consistente en decidir que no me iba a preocupar por ello. A 4.000 metros no suele ser demasiado grave, de modo que en cuanto llegué a Lhasa compré una botella de oxígeno y me la colgué a la espalda a modo de mochila. ¡Santo remedio¡ en cuanto respiraba con mis “gafitas” de oxígeno dejaba de existir el dolor de cabeza y el cansancio. Nadie tema ir a Lhasa porque en cualquier lugar, incluidos los hoteles(y me hospedé en el Ggangjin Hotel en el centro de la ciudad), te proporcionan oxígeno. De modo que el primer y único obstáculo quedó superado. 

El camino del aeropuerto hacia la ciudad es increible, ríos de nieve derretida, lagunas llenas de patos, montañas sin una sola hierba debido a las nieves casi perpetuas, manadas de yaks pastando, pequeños pueblos con miles de banderines de oración ondeando al viento…y por fin…Lhasa. La entrada a la ciudad es pasando por delante del Palacio de Potala, y ahí si que te falta el aire. Creo que hasta alguna lágrima asomó a mis ojos para ver tal maravilla. Ese espectacular edificio rojo y blanco, construido desde los pies hasta la cima de una montaña, que se mira recortado contra un cielo tan azul que una cree que el color azul se creó en el Tibet…es algo que no puedo trasmitiros…debéis ir al Tibet para sentirlo en vuestro corazón. 
No hablaré de Potala ni de cada palacio en sí mismo ya que hay mucha información en la red y seguro que es mejor que la que yo pueda dar, de modo que añadiré algún enlace al final y en este pequeño diario solo intentaré trasmitir las sensaciones. 

Los fieles giran alrededor del Palacio de Potala recitando sus oraciones y girando sus molinos, algunos van haciendo un auténtico ejercicio ya que rezan en pié y de repente ponen sus manos sobre la cabeza y se tiran al suelo todo lo largos que son. De repente se vuelven a levantar caminan dos o tres pasos y vuelta a empezar. Mientras miraba con extrañeza y con mucho respeto estas prácticas religiosas, vislumbré la entrada a una cueva (mirado a Potala, a la izquierda), me acerqué hasta allí y me invitaron a entrar. Era algo así como una pequeña taberna donde se tomaba únicamente te de Yak. Me supo a rayos pero me sentí tan acogida y tan integrada entre los tibetanos que me quedé más de una hora rodeada de niños y madres curiosas que tocaban mi pelo claro y se reían de mis ojos azules. Hubo una comunicación especial con aquellas gentes tan cariñosas. Nada pidieron, solo me dieron su hospitalidad, sus sonrisas y el permiso para hacerles alguna foto.
Enlace Potala: http://es.wikipedia.org/wiki/Potala  

 En el centro neurálgico de Lhasa está el Templo de Jokhang. Todo rodeado de fieles que llevan vasijas con aceite como ofrenda. Esto hace que caminar dentro del templo sea algo realmente peligroso ya que el suelo está mojado con dicho aceite y resbala como una pista de patinaje.Este templo es especialmente venerado por tener en su interior una imagen de Jowo, el joven Buda, que se dice que se esculpió estando vivo Siddharta Gaitama.  También fue toda una experiencia ponerse en la cola para entrar a este precioso templo. Nadie se molesta por la presencia de un occidental, te dejan entrar en sus templos, te acogen en sus mercados y sonríen asintiendo si les pides permiso para hacer una foto.  Alrededor del Templo de Jokhang está el mercado de Lhasa. Un gran mercadillo donde puedes comprar artesanía local, molinillos de oración, conchas de llamar a Buda, bastones, monedas, máscaras tibetanas, termos para el té de yak y un sin fin de cosas. El mercado está vivo y lleno de gente…realmente no se si Lhasa tiene capacidad para consumir todo lo que allí se vende. Enlace templo de Jokhang: http://es.wikipedia.org/wiki/Templo_de_Jokhang  

A las afueras de la ciudad está NORBULINKA, el Palacio de Verano donde los Dalai Lama residían en verano desde 1780 hasta la ocupación de Tibet por China en 1950 bajo el gobierno del 14º Dalai de 15 añitos. Se visitan los distintos pabellones, tanto por fuera como por dentro merece la pena conocerlo. Palacio de Norbulinka: http://es.wikipedia.org/wiki/Norbulingka . También es de obligada visita el Monasterio de Deprung Loseling. Como cada templo y monasterio del Tibet es de una gran riqueza espiritual aunque muy dificultoso de caminar por la cantidad de escaleras y la irregularidad de las mismas…pero hay que verlo todo.Deprung Loseling: http://en.wikipedia.org/wiki/Drepung_Monastery 

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