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Relato de viaje a Tunez - BARCELONA TUNEZ SUR 2002

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Enviado por: llacblau (8312 lecturas)

Otro día más y con los retrasos habituales, y que se harían crónicos, iniciamos el camino hacia Medenine. Entre la falta de puntualidad, la compra del pan y del agua para todo el grupo y la visita al hotel donde se rodó la película de Star Wars salimos de Matmata bastante tarde, pero como la ruta no era muy larga íbamos razonablemente bien de tiempo. La primera parte del camino transcurría por una pista que además estaba en obras, por tanto pista y poco a poco fuimos entrando por una zona montañosa con unos espectaculares paisajes, hasta que llegamos a un pueblo llamado Toujane.
Aquí tuvimos que hacer una parada obligatoria. El pueblo era pequeño y había una antigua y tradicional almazara (molino de aceite) que visitamos, creo recordar que hacia mucho viento. También se iba ha celebrar una boda berebere tradicional y desde la almazara se veían muy bien todos los preparativos. Pero ninguno de estos motivos hubiera inmovilizado la caravana de 20 vehículos más de una hora. ¿Qué cual fue el motivo...? Pues que la “escolta”, léase policía turística, que seguía con nosotros, al cambiar de provincia tenia que ser relevada.(?)
Finalmente apareció un Toyota Land Cruiser de la policía que nos iba a escoltar hasta el final del día y suponíamos que al día siguiente. Agradecimos a los que nos iban a abandonar sus desvelos y seguimos la ruta. La siguiente parada seria en Metameur, donde visitaríamos unas muy bien conservadas y restauradas ghorfas. Este fue el primer contacto
con estas construcciones que consisten en graneros abovedados y fortificados donde los beréberes sedentarios protegían de los nómadas del desierto sus cosechas. A la entrada a estas ghorfas había unas no menos típicas tiendas de “souvenirs” donde el regateo era obligado si querías transformarte en feliz propietarios de algún articulo de los expuestos.
La siguiente parada iba a ser en la ciudad de Medenine, donde en el centro había otras ghorfas. Era una población donde abundaban están edificaciones típicas, pero el progreso propicio la construcción de nuevas viviendas y las tradicionales se fueron derribando. Ahora solo subsisten unas en el centro que se han transformado en tiendas de “souvenirs”. Nos llevo poco tiempo su visita y enseguida continuamos hacia la ciudad de Tataouine. Ya casi era la hora de comer y los estómagos reclamaban un tiempo para ellos. Decidimos que a la más mínima sombra nos pararíamos para comer de nuestras provisiones, pero los kilómetros pasaban y no había nada que reuniera las condiciones mínima exigibles para disfrutar de la comida. Finalmente nos encontramos con el hotel, que una vez distribuidas las habitaciones, nos permitió comer de nuestras provisiones en el patio. Algunos decidieron comer en el restaurante del hotel. Bien, pero no barato.
Este hotel es el único en la ciudad y es de un grupo hotelero francés que lo tiene muy bien cuidado. Esta al pie del antiguo penal de la legión francesa que dio origen a la ciudad en 1912.
Después de la comida, mientras un pequeño grupo decidió ir a visitar más monumentos, otros muchos decidieron bañarse en la excelente piscina, esta vez con el beneplácito de nuestro experto. Otros decidieron hacer una siesta en las habitaciones con un más que correcto aire acondicionado.
Las habitaciones están distribuidas en bungalows y de forma muy correcta. Tanto nos gusto a todos que a pesar de ser uno de los de menos categoría, la opinión fue unánime... ¡muy bien! Y más cuando al atardecer prepararon las mesas alrededor de la piscina para la cena. Cena que se desarrolló con una temperatura muy agradable y con una barbacoa que gusto por igual a pequeños como a mayores. En recepción abundaban las rosas del desierto y otros reliquias de la zona. Digamos que un notable de hotel, comprendiendo donde estaba y lo que había alrededor. Recordemos que aquí los turistas ya no suelen llegar habitualmente en las rutas preparadas por los “tour operators”.
También se utilizo la tarde para solventar pequeños problemas de algún vehículo. Uno anecdótico fue el que sufrió un coche y consistía en que había una fuga de gas del sistema de refrigeración del vehículo, por tanto no disponía de aire acondicionado.. Solo encontramos un taller donde reparaban neveras, donde se esforzaron en que aquello funcionara. Después de tapar la fuga se recargo con........ ¡gas de frigorífico!.
Por la noche un grupo de los jóvenes descubrió que había en un edificio cercano una boda tradicional. Parece ser que duran 3 días, siendo el primero para los familiares del novio, el segundo para los de la novia y el tercero para amigos y todo el que se acerque. Pues bien ellos se acercaron y fueron agasajados por todos los presentes. Ya habíamos visto en las ciudades que se vendían unos tronos engalanados y Abdallah nos explico que son donde se sitúan los contrayentes en las fiestas de las bodas. Todo muy rococó.

Día 6 (18 de Agosto) Tatouine-Chenini-Ksar Guilame

Nuevo día y otra vez problemas con la puntualidad de algunos de los participantes. Esta era una cuestión que se fue agudizando y que se transformo en crónica. Algunos, digamos los tardones, no entienden que tanta prisa por salir a un rato antes o después. Al fin y al cabo se esta de vacaciones. Otros, digamos los mañaneros, no comprenden que no se pueda estar listo a la hora que se dijo, creen que es una falta de respeto y seriedad hacia el resto de la gente. Yo, que me encuentro en medio de un fuego cruzado de acusaciones en una dirección y otra, creo que se tendría que ser puntual pero por una cuestión de orgullo y de principio. Pero también entiendo que en ocasiones uno es uno y sus circunstancias. En definitiva esto se acabara el día que el jefe del grupo deje a aquellos que no sean puntuales a su suerte. Pero, ¿quien será el jefe que corra con este cargo de conciencia?......
Bien, iniciamos la ruta tarde. Como descargo decir que en algún coche estaban intentando reparar el sistema de aire acondicionado. Inicialmente nos dirigimos hacia Guermessa donde visitamos unas ghorfas, famosas por si mismas y por haber sido utilizadas en el rodaje de alguna escena de “La guerra de las Galaxias”. La verdad que no estaban en muy buen estado de conservación, pero parecía que había en marcha una restauración. Parte ya estaban restauradas.
El siguiente pueblo que visitamos fue Chenini. Esta localidad, un ejemplo de Ksar construido en la cima de una montaña, tiene unos 1.200 habitantes de origen berebere. Hace unos años unas intensísimas lluvias arrasaron el pueblo. ¿Que como pudo ser?, ¿si acabamos de decir que estaba construida en una cima?. Pues como las viviendas estaban construidas con arcilla y paja y las lluvias fueron inusualmente intensas, estas arrasaron los materiales de construcción dejando las viviendas totalmente inhabitables. Es quizás la única localidad donde los turistas puedan ser acosados por los niños. Situación poco habitual en todo Túnez. La edificación que destaca es la mezquita, recientemente restaurada y blanqueada con cal. Cuando todo el pueblo es de color ocre.
A partir de aquí tomamos una pista que nos acercaría al limite del Gran Erg. El gran mar de dunas que cubre casi la totalidad del sur tunecino. La pista es fácil pero con las características a las que ya estamos acostumbrados de nuestros viajes a Marruecos. Nos encontramos con la temida ”tolê”, piedras y la divertida, pero complicada arena. Todos los vehículos fueron respondiendo bien así como los conductores y solo alguno de los vehículos pequeños y sin reductora sufrieron un poco, pero nada grave. Empezaba el 4x4 y verdadera justificación de nuestros vehículos. Finalmente encontramos la pista que sigue el oleoducto que viene del Borma y por la que ya habíamos circulado cerca de Matmata. Esta vez la cogimos dirección norte y rápidamente encontramos el cruce que nos llevaría hasta Ksar Ghillame. Había arena en algún tramo pero eso no lo complico sino que lo hizo más divertido.
Nos reagrupamos en el cruce, pues la rápida pista del oleoducto separo al grupo y todos juntos iniciamos los últimos kilómetros hasta el oasis. Sorprendentemente este ultimo tramo esta asfaltado (!). Otro detalle curioso es que debido a la continua invasión, de arena, de la pista hay maquinas, parecidas a las quitanieves que se cuidan de dejar despejada la ruta. Claro que en ocasiones si esta no ha pasado después de una tormenta, la mejor de las pistas puede encontrarse enarenada, divirtiéndonos mucho los 4x4, pero pasándolo mal los vehículos y camiones.
Finalmente el oasis Ksar Ghillame apareció y la verdad es que no defraudo. Esta justo en el limite de las dunas. Escasos 200 metros los separa de la carretera y tiene una gran cantidad de datileras y todo este verdor se consigue gracias a unas muy abundantes fuentes de agua caliente que surgen por doquier. Hay una balsa de agua templada que permite a todo el que quiere, bañarse relajadamente. Pero lo más sorprendente fue encontrar a la gente regando los viales con una manguera. ¡En medio del desierto!, ¡aunque sea en un oasis!. La idea que empieza a imperar en Europa del ahorro de agua allí no se tiene en cuenta. Como hay mucha se gasta la que haga falta y la que no haga también. Creemos que debería imponerse el ahorro de agua y no malgastarla para regar la calle, que por otra parte se evapora rápidamente debido al fuerte calor.
Este es un oasis muy urbanizado y muy dirigido al turismo. Dispone de una parte donde el alojamiento, supuestamente jaimas, consiste en unas tiendas militares con camastros. Nada limpio y con importantes lagunas respecto lo acostumbrado en Marruecos, donde si son verdaderas jaimas y con ropa limpia y todo muy cuidado. Todo, según lo experimentado por nosotros. Hay otra parte, y esta es la más sorprendente, que consiste en unas jaimas, también tiendas con aire acondicionado, muebles y lavabo completo. ¡Increíble! Digamos que son alojamientos vip. El colmo de la “girilandia”.
Nosotros, pensando en alojamientos en jaima nos decantamos por la versión económica. Esta dejaba bastante que desear. Pero en fin nos dispusimos a pasar una noche de la mejor manera posible. Los servicios estaban también de pena, pero nadie rehusó pasar por la ducha. Aunque siempre había la balsa de agua caliente para relajarse y refrescarse.
La cena fue bastante agradable gracias a que bajo la temperatura al anochecer. Transcurrió en el exterior y debajo de las datileras que le dieron un ambiente muy exótico.
Después de cenar nos avisaron de que la policía del oasis quería hablar con el jefe del grupo. Allí nos dirigimos los miembros de la organización a indagar porque éramos reclamados a su presencia. La comisaría estaba en un extremo del oasis y disponía de un patio donde, por lo visto, se había trasladado toda la comisaría. Los policías, muy amables y atentos, estaban sentados o tumbados en el exterior tomando el fresco donde había una televisión que estaban dando una película.
El jefe del puesto nos pregunto la ruta que íbamos a realizar el día siguiente y que debería llevarnos hasta la ciudad de Tunez/Douz">Douz, llamada la puerta del desierto. Nosotros disponíamos de una ruta que suponíamos no demasiado difícil porque bordeaba las dunas y no se internaba demasiado en el inmenso mar de dunas que es el Gran Erg. La policía nos dijo que la ruta prevista por nosotros era inviable por la gran cantidad de arena. De un montón de hojas fotocopiadas nos entrego una ruta con sus coordenadas, no demasiadas, que solo coincidían con las nuestras al principio y al final de la ruta. Nos insistió que esta era la ruta a seguir y viable.
Una vez en los coches introducimos las coordenadas en el ordenador y sobre el mapa nos situaba la ruta mucho más al oeste y por tanto de pleno en el interior de las dunas. Creímos que nos estaban complicando la ruta y con la soberbia de los europeos decidimos desestimar la ruta que nos habían dado en la comisaría.
La noche paso con más pena que gloria, debido a lo precario de los barracones, pero en fin fue la única noche donde no pudimos dar un aprobado al alojamiento. No así la cena que no estuvo del todo mal.

Día 7 (19 de Agosto) Ksar Ghilane-Tunez/Douz">Douz

Amanece un precioso día, que significa sol y que hará mucho calor e iniciamos la singladura más aventurera y con más riesgo. De los 20 vehículos, tres deciden que el plan del día es demasiado aventurero y se desmarcan del grupo. Fueron los dos coches sin reductora más un Vitara. Retrocederían hacia atrás hasta encontrar con la pista del oleoducto y se dirigirían hacia el norte hasta encontrar la carretera que desde Matmata lleva hasta Tunez/Douz">Douz. No estuvieron exentos de dificultades en forma de arena, pues, como hemos dicho en otra ocasión, la pista se suele enarenar, pero poniendo a prueba su capacidad de reacción llegaron a Tunez/Douz">Douz alrededor del mediodía sin novedades. Algunos miembros de este grupo llegaron al hotel con el típico mal del turista y este, también, fue uno de los motivos de su marcha por el camino más fácil. No serian los únicos, pues al final del día habría bastante más gente tocada.
Iniciamos , pues el grupo principal lo que se presentaba como el día del franqueo de dunas por excelencia. Se empezó la ruta con un plan estratégico, que consistía en enviar tres de los vehículos más cañeros por delante y que irían abriendo ruta para el grueso que iría por detrás. Queríamos visitar, solo al salir, unas ruinas de una antigua fortificación romana cercana, de cuando el clima era más húmedo y la arena inexistente. Además estas ruinas son las que dan nombre al oasis. Las dificultades para acceder hizo que solo un vehículo llegara a la cima, otros lo intentaron pero no lo consiguieron.
Había unas pistas marcadas entre las dunas, pero estaban sepultadas de arena en muchos lugares. Esto hacia que la ruta transcurriera continuamente en un subir y bajar de dunas. Casi todos los vehículos en algún momento estaban enganchados en la arena y el avance era lento. Como salimos muy temprano la temperatura era bastante agradable, pero lentamente iba subiendo así como los ánimos de todos.
El trío que abría la ruta, según nuestro plan inicial, se toparon con unas verdaderas montañas de arena haciendo inviable el avance. Cuando empezábamos a vislumbrar que la ruta no era la más idónea, apareció por retaguardia un Toyota tunecino con un hombre y un niño. Avanzaba y brincaba por las dunas con una facilidad asombrosa, como si lo de dunas complicadas no fuera con él. Rápidamente nos fue adelantando y se acerco a la cabeza de la caravana. Mientras tanto, yo por la emisora pedía que alguien lo parara, para intentar convencerlo de que nos acompañara como guía.
En cuando llego al principio de la caravana de todoterrenos pregunto por el “jefe”.... Cuando nos encontramos cara a cara se presento como policía turístico. (Pensábamos que ya nos habíamos librados de ellos. Por suerte no fue así. Después de los saludos de rigor --“Shalam maleikum”, inmediatamente me pregunto. —“¿La policía no os dio unas coordenadas con la orden de seguirlas?”..... Yo conteste –-“Que efectivamente, pero no entendí que fuera una orden”. Él insistió y me dijo ---“ la ruta que lleváis es inviable por la cantidad de arena que se ha acumulado. Ahora estamos en Le Bibane y hasta aquí la ruta es común, pero tenéis que poner las nuevas coordenadas en el GPS y seguirlas con lo que rodeareis el obstáculo y podréis llegar sin problemas a Tunez/Douz">Douz”. Aceptamos avergonzados la reprimenda y decidimos hacerle caso. De todas formas insistimos si puede acompañarnos unos kilómetros. Los dos miramos a nuestro alrededor y el panorama era desolador, un montón de vehículos entre la arena y bastantes de ellos atrapados, algunos muy atrapados. Finalmente y supongo que por lastima, acepta. ¡Bien ya tenemos guía!
Para empezar, el hombre se dedico a sacar a los conductores de sus coches y fue desatascando coches con una facilidad pasmosa de la arena donde estaban atrapados, los llevaba a un sitio donde pudieran seguir sin problemas. Así poco a poco fuimos avanzando en dirección oeste, ósea hacia el interior del mar de dunas. Alrededor del mediodía él se despidió y se dispuso a regresar. Ya estábamos en un lugar más firme y por tanto ya no tendríamos problemas en la ruta. Nos dio las ultimas explicaciones y nos despedimos de él. Todos le dimos algún regalo y algo de dinero, por sus esfuerzos y por su amabilidad. Nos ayudo mucho en completar la ruta sin novedades. Fue el complemento perfecto, para lo que se vislumbraba como un día de pesadilla se transformara en un día de aventura y diversión.
El tramo final transcurrió por buena pista, con un trazado de arena ancho y claro. Se trataba de un tramo muy divertido, en el que convenía circular por los bordes para huir de la temida “tôle ondulée » que se había transformado el centro por el continuo circular de los vehículos. Estos bordes es donde estaba acumulada toda la arena y se circulaba con una placidez sensacional en contrapartida del continuo traqueteo que comporta la “tôle” y donde parece que todo el vehículo se va ha desmontar.
De todas formas el día no fue perfecto para todos, fueron varios los miembros de algunos vehículos que se les agudizo el mal del turista. Ya se sabe diarreas, malestar, mareos etc. En algunos coches no había conductores disponibles por causa de las indisposiciones. Otros tuvimos que dividirnos para seguir avanzando todos juntos. Finalmente a primera hora de la tarde fuimos llegando al hotel de Tunez/Douz">Douz. Un fantástico hotel de 5 estrellas de la cadena Melia. Concretamente el Melia el Mouradi. Aquí íbamos ha estar alojados tres noches, con la esperanza de recuperar a todos los participantes que por una u otra razón estaban indispuestos.
El hotel era una pasada de lujo , pero sobre todo de comodidad. Bastantes estuvimos alojados en suites, con un aire acondicionado que funcionaba perfectamente y que nos predispuso a lo mejor. Además había una piscina cubierta, jacuzzis, una gran piscina al exterior, servicios de masajes y un buen servicio de comedor en bufet libre. Total todo lo necesario para el descanso y para recuperarse de los esfuerzos de días pasados.
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