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Relato de viaje a Tunez - BARCELONA TUNEZ SUR 2002

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Enviado por: llacblau (8184 lecturas)

Barcelona- Túnez 2002
Los últimos acontecimientos que se desarrollaron en septiembre del 2001 en la ciudad de Nueva York, donde todos sabemos de los trágicos atentados terroristas que cambiarían la vida de miles de personas y donde las relaciones en el mundo sufrirían un drástico revés, condicionaron en mucho la intención que había en nuestro club de realizar un viaje en la Navidad del 2001 a Túnez con vehículos 4x4, a imagen y semejanza del realizado en la Navidad del 2000 a Marruecos. Pero en cuanto la sensación de caos se calmo un poco retomamos otra vez la idea, pero la trasladamos al verano del 2002.
Sabíamos de un barco que realizaba de forma semanal la ruta Barcelona-Túnez y viceversa. Por tanto, indagando, conseguimos los datos de la Consignataria que representaba a la naviera en Barcelona. El barco, mejor decir los barcos, pues eran dos gemelos llamados Ulises y Salambo, salían los martes de Barcelona y volvía los lunes desde el puerto de La Goulette (Túnez). Eran mercantes pero con 50 camarotes dobles que permitían el traslados de vehículos y pasajeros. También la carga se realizaba por rampa, así nuestros vehículos podían ser cargados sin problemas.
El salir desde Barcelona nos permitía disponer de varias ventajas respecto la otra opción, que no era otra que el ferry que sale desde Marsella. Para empezar el barco era prácticamente para nosotros solos, íbamos a ser casi el total de los pasajeros, salíamos de nuestra ciudad, no había kilómetros de aproximación por carretera y dispondríamos de un trato casi personalizado. También había algún pequeño handicap, pero las ventajas superaban a los inconvenientes. Al ser un mercante, la carga podía condicionar la hora de salida, como así fue.
Una vez el tema del barco se clarifico, acometimos con entusiasmo la planificación del viaje, buscando rutas, días necesarios y agencias para conseguir ofertas de hoteles, donde íbamos a pernoctar en cada final de etapa. La previsión inicial era de un grupo de 40 personas, previsión que pronto se demostró corta, pues finalmente fuimos 56 personas y 20 vehículos. ¡ Éramos un gran grupo!.
Así lentamente todo fue formando forma y las reuniones se sucedieron con gran ambiente y entusiasmo. Finalmente el viaje iba ha ser entre el martes 14 de Agosto y el martes 28 de Agosto. Total 14 días que se prometían como muy interesantes.
Conseguimos varias ofertas por nuestra solicitud, que no era otra que tres noches en La Marsa, cerca de Túnez y La Goulette, una noche en Matmata, otra en Tatouine, una más en el oasis de Ksar Guilame, tres en la ciudad de Tunez/Douz">Douz y dos en la ciudad de Tamerza. Hubo gran variedad de precios, pero como los hoteles eran siempre los mismos, así como los servicios, nos quedamos con la oferta más barata, que además era de una agencia de toda confianza. Pocos días antes de la salida nos cambiaron varios hoteles de 4 estrellas por otros de 5 estrellas y todo por el mismo precio (?). Entre sorprendidos y un poco alarmados seguimos con el entusiasmo. También contratamos los servicios de un guiá tunecino supuestamente conocedor del desierto, que a la hora de la verdad se demostró que era una gran persona, un gran guiá, pero un nefasto conocedor del desierto. Este fue Abdallah, que le hicimos sufrir durante el viaje, pero se trasformo en un miembro más del grupo disfrutando y padeciendo como todos.
Ya teníamos la ruta, el guía, el transporte marítimo hasta Túnez, los hoteles donde pernoctar y ya solo faltaba que llegara el día e iniciar el viaje que todos soñábamos. El punto de encuentro seria las 14 horas del día 13 de agosto enfrente de los antiguos estudios de TVE en Cataluña, concretamente en el mirador de Monjuic y delante del puerto donde poco después embarcaríamos.
Respecto a los participantes, decir que eran de lo más variado. Había personas de todas las edades; parejas jóvenes, matrimonios que estaban ya en la edad de la jubilación, pero con un empuje que ya quisieran gente más joven, familias con hijos y solo recordar que había como unos 14 jóvenes que no sobrepasaban los 18 años y que formaron un grupo con muy buen rollo y que se lo pasaron en grande.
Así mismo respecto a los vehículos, parte muy importante en el viaje, decir que todos eran 4X4 en todas sus modalidades y versiones. Incluso había una Renault Scenic 4x4 y un Land Rover Freelander, que serian tutelados por los 4x4 más grandes en las etapas de arena. Todos pasaron el viaje con nota, teniendo una cantidad inusualmente baja de pinchazos. En este aspecto el viaje fue muy relajado.

Día 1 (13 de Agosto) Barcelona-Barcelona

Tal como teníamos programado y a la hora correspondiente, todos fuimos apareciendo con nuestros vehículos relucientes, cargados de equipaje y de ilusión. En las caras se veía que todos estábamos preparados para el gran viaje. Embarcar en Barcelona se nos planteaba como un incentivo más. No habría largas etapas de enlace, ni agotadoras jornadas. El viaje se presentaba con un relax inusual, como si aquella prisa que en Marruecos dicen que mata, no fuera con nosotros.
Pero después de los saludos, los abrazos, las bromas y de repartir algún pequeño regalo, nos dimos cuenta de que algo empezaba a no cuadrar con las previsiones........ Desde el mirador, no se veía el barco de la naviera Cotunav, que supuestamente tenia que estar en el puerto antes de las 14 horas. ¡Pues si!.... ni el Ulises ni el Salambo estaban amarrados en donde en otras ocasiones los habíamos visto e incluso visitado por algún miembro de la organización.
A pesar de la sorpresa, nos dirigimos todos juntos hacia el muelle donde teníamos previsto embarcar. El recorrido era corto, solo bajar hasta el puerto y atravesarlo por el puente levadizo que nos llevaría hasta el muelle exterior, cerca del popular rompeolas. Todos llegamos sin novedad, aunque alguno dio alguna vuelta de más y llego por otra dirección.
Las sospechas se confirmaron y nos comunicaron que el barco llevaba retraso, debido a mal tiempo que se encontró a la salida de Túnez, recordemos que aquel verano fue muy lluvioso y con temperaturas por debajo de la media en toda la zona mediterránea. Este retraso haría que el barco perdiera el turno de los estibadores y hasta las 20 horas, como muy pronto, no se empezaría a descargar y a cargar. Antes de las 2 de la madrugada no saldría el barco de Barcelona. Si bien era un contratiempo, estaba previsto que pudiera acontecer, por tanto estábamos de vacaciones y todo había que tomarlo con tranquilidad.
La llegada ya no seria el día 14 por la tarde, el viaje en barco era de 24 horas, sino que seria a la madrugada del 15. Así el hotel que teníamos reservado para la noche del 14 no nos haría falta, pues el barco seria nuestro alojamiento esa noche. En el transporte del barco estaba incluida la pensión completa mientras estuviéramos en el barco y pasaríamos pues dos noches embarcados. Nuestros planes prácticamente no cambiaban, la única diferencia seria que saldríamos desde el barco hacia el siguiente destino, en lugar de salir del hotel de la Marsa, cerca del puerto y de Túnez.
Sobre las 16 horas atracó el barco y a las 18 horas ya pudimos subir a bordo para poco más tarde embarcar los vehículos. Una vez arriba todos fuimos tomando posesión de los camarotes que nos correspondían con toda la algarabía que estas circunstancia conlleva. Podemos decir que tomamos posesión del barco y fuimos emplazados a las 20 horas para la cena por parte del capitán y su tripulación. Nos dimos cuenta que la tripulación estaba muy contenta con nuestro viaje, pues tal como nos explicaron, para ellos era un viaje mucho más agradable al haber pasajeros, pues normalmente las travesías son muy aburridas y monótonas. Esta vez tendrían más trabajo pero más distraídos. ¡Ahhh! el barco era el Salambo.
Los camarotes estaban francamente bien, pues además de dos literas disponían de un baño completo con su ducha y todo en muy buen estado. Se encontraban ubicados en la obra viva del barco y con aire acondicionado. Poco a poco nos dimos cuenta que no teníamos áreas prácticamente vetadas, por lo cual teníamos mucho espacio vital para movernos, incluido la sala de mandos y navegación. Mención especial para una compañera que hizo de traductora con la tripulación para un mejor entendimiento.
La cena transcurrió sin novedades; abundante, buen servicio, de calidad y con vino tunecino, pero tenia un pero,....¡ era muy picante!. Aspecto que se soluciono para el día siguiente. La tripulación y su capitán hacían todo lo posible para nuestra plena satisfacción.
Después cada uno decidió que hacer con el tiempo restante. La mayoría decidimos salir a cubierta y disfrutar de los trabajos que realizaban los estibadores. Las grandes grúas descargaban los containeres y un grupo de estibadores se dedico a cargar 500 vehículos Volkswagen Polo a bordo con un gran estruendo. Poco a poco la gente se iba a dormir a pesar de las ganas de todos por ver como el barco se alejaría de nuestra ciudad. En el puerto los trabajos eran frenéticos y una sinfonía de luces y de ruidos rasgaban el aire, enseñándonos que el puerto es un lugar de gran movimiento de mercancías y de barcos. Nos sorprendió esa gran actividad a esas horas de la madrugada.
Finalmente el barco abandono la ciudad de Barcelona a las 2 de la madrugada del día 14 de agosto. Alguien dijo que el retraso sucedió por no embarcarse el día 13 martes. Por aquello de “13 y martes ni te cases ni te embarques”....... La cuestión es que solo unos pocos vimos como Barcelona se perdía en la oscuridad e iniciábamos el viaje en el Salambo.

Día 2 (14 de Agosto) Barcelona (España)-La Goulette (Túnez)

Un nuevo día nos despertó a todos e iniciamos el relax pertinente hasta Túnez. Las previsiones del tiempo eran que tendríamos una navegación tranquila, después vimos que mejor seria decir muy tranquila, y un cielo totalmente despejado y de un azul intenso. El sol, pues, tomo posesión del barco y su entorno ofreciéndonos una travesía inusualmente placentera. Nos dispusimos a realizar un crucero muy tranquilo.
No teníamos nada que hacer, pero inventamos en la cubierta más alta del barco un curso de GPS, se improviso un solarium, varias tertulias y la lectura ocupo a muchos. Había tiempo para casi todo, incluso para hacer la siesta.... después de comer. La sala de mandos también nos ocupo unos buenos ratos, donde los tripulantes de guardia nos enseñaron los entresijos del barco y la misión de cada instrumento. Incluso nos dieron las coordenadas de la ruta y nos enseñaron en el mapa la derrota que iba a seguir el barco. Todo muy instructivo. Como antes de la madrugada del día 15 no nos podía desembarcar (habíamos anulado el hotel de la primera noche) el barco ralentizo la velocidad hasta los 13 nudos (24 kilómetros/hora) en lugar de los 18 nudos habituales (33 Km/hora). Eso, junto con lo calmado que estaba el mar, hizo que el barco navegara con una placidez exquisita. Parecía que estaba navegando por un tranquilo lago.

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