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Relato de viaje a Isna - LA MAGIA DEL NILO

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Enviado por: cristina59 (778 lecturas)

Cuando un viajero va a Egipto, cada día es diferente del anterior. No es un viaje solo, cada lugar que se visita es único, cada día es diferente, cada etapa en Egipto es como un viaje por si solo. Cada monumento daría para escribir un relato y cada relato es diferente del anterior porque Egipto es eso, es diversidad, es arte, es cultura, es aventura y es hospitalidad. Hoy voy a escribir sobre otra etapa de mi viaje .

LA ESCLUSA DE ESNA:
Dicho así, no parece nada del otro mundo, solo el paso de la famosa esclusa para traspasar la catarata que forma el río. El paso de la esclusa en sí ya es interesante de verlo, intentaré explicarlo. Son unas zonas del río donde hay como unas piscinas de hormigón, el barco se pone en la zona de la piscina y se queda quieto, entonces se abren unas compuertas, la  piscina va vaciándose de agua y el barco baja poco a poco, hasta encontrase en la zona mas baja del río. Si el barco navega en sentido contrario se hace a la inversa, la piscina donde está el barco se va llenando poco a poco y por eso sube a otro nivel superior. No se si me he explicado bien, pero es más o menos así.

Lo que os quiero relatar es lo que nos ocurrió cuando nuestro barco y otros acabaron  de pasar la esclusa. Como el barco está casi parado se acercan a él un montón de barquitas pequeñas en las que hay normalmente dos chicos. La barcas se pusieron al lado de nuestro barco y de los otros que había por alli. Los rodearon y mientras uno de los chicos manejaba los remos, el otro enseñaba su mercancía a los pasajeros del barco para vendernos chilabas, turbantes, gorros, etc. Se ponen el los lugares donde hay ventanas de los camarotes o donde está la cubierta del barco. Es una cosa curiosísima. Como sus precios son muy bajos y tienen esa manera de vender tan original, algunas personas les compran, ellos les tiran la ropa hecha una pelota, con fuerza para alcanzar a la ventana o se la acercan  con el remo.

Muy cerca de donde estábamos nosotros, un chico vendía collares, una persona le dijo que se lo compraba, se lo tiró y acertó a llegar a la cubierta donde estábamos. El comprador le dijo que como le podía pagar y entonces el chico le tiro un tubo de plástico de un carrete de fotos y le dijo que metiera alli las libras. El pasajero cogió el tubo, metió el dinero y lo tiró intentando acertar dentro de la barca, no lo hizo, cayó al agua cerca de ellos. Sin pensarlo dos veces el muchacho se tiró al agua de cabeza, recogió el tubo con el dinero que flotaba en el agua, subió a la barquita rápidamente y miró hacia arriba dando las gracias y saludando a su cliente.
En ese momento nuestro barco ya empezaba a reanudar la marcha y pensamos que los dejábamos atrás, pero cual fué nuestra sorpresa al ver que los tripulantes del barco, que estaban en la zona de máquinas, les ayudaban a continuar con su venta amarrando al barco una cuerda  que los vendedores les lanzaban.
La marcha empezó a ser cada vez mas rápida y ellos seguían, uno remando y el otro de pié, manteniendo el equilibrio y enseñando su mercancía (ver fotos). Cuando la velocidad comienza a ser demasiado excesiva los tripulantes colaboradores del  barco, desataban la cuerda, la dejaban caer al agua y los vendedores la recogían, hasta otra ocasión. Nunca me hubiera imaginado algo así, es sencillamente brillante el ingenio de estos chicos. Y siempre con una sonrisa en la boca, siempre amables y agradecidos.

El sol ya caía, el barco se alejaba más de ellos y desde la cubierta del barco veíamos el Nilo, con el sol reflejado en sus aguas y salpicado de barquitas. Era una imagen que no se puede explicar, era como mágica, os pongo las fotos para que lo veáis. Cada vez el sol estaba más bajo, los colores en el horizonte iban cambiando por minutos, hasta que el aro rojizo se ocultó por completo, sin sol seguía siendo aún más hermoso el Nilo.

Rodeando el barco.
Manteniendo el equilibrio.
Venta a los pasajeros.
Cola de vendedores.
Amarrados al barco.
Comprame algo.
Dejandose llevar.
Recogiendo la cuerda.
Aqui nos quedamos.
Alejandose la barca.
Reflejos.
Se oculta  el sol en el Nilo
El último reflejo dle día.
Medio Sol
Se apaga.
Horizonte rojo.
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Comentarios

  • Avatar de Rodríguez martes, 10 de noviembre de 2009 Rodríguez dice:

    Cristina realmente estoy disfrutando con este viaje por Egipto a traves de tus relatos. Me trae muchos recuerdos y como no ganas de volver. Gracias por compartirlo.

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