El Palacio Omeya se encuentra en el interior amurallado de la Ciudadela, detrás del Museo Nacional de Arqueología. El edificio fue construido por los omeyas, sobre los restos de un antiguo templo romano, alrededor del año 720. La planta de cruz griega algo irregular, presentaba bóvedas de cañón semiesféricas que eran soportadas por trompas. Aún perduran algunos arcos decorados con dientes de sierra. El extenso complejo comprendía la casa del gobernador de la ciudad, edificios reales que eran utilizados por el emir y diferentes residencias que fueron destruidas a causa de un terremoto en el año 749.