Nada más entrar al Parque da Pena, a mano derecha, nos encontramos con el Jardín de la Reina Doña Amélia. Esta antigua huerta ya existía en el siglo XVI y proveía al Monasterio de verduras frescas, la Reina Doña Amélia que reinó desde 1889 hasta 1908, lo transformó en jardín y ahora tiene excelentes ejemplos de árboles Taxus baccata, una especie de árbol del norte de África y sudeste asiático donde todas sus partes son tóxicas, excepto el fruto, que al ser comido por las aves, posibilita la propagación de la semilla.