Palacio de influencia italiana, aquí se encuentra uno de los conjuntos más espectaculares de azulejos del siglo XVII que cubren sus salas y jardines. Sus azulejos narran escenas de batallas de la Guerra de Restauración (1640-1668), episodios mitológicos e incluso pasajes satíricos, en el que gatos y monos parodian el comportamiento humano. La temática profana utilizada en este palacio nobiliario contrasta con las narraciones religiosas de la iglesia. Pilar Miró, rodó aquí su película El perro del hortelano, no hay que perderse la Galería de las Artes, formada por azulejos vidriados del siglo XVII en los clásicos azul y blanco.