Casi pasa desapercibida ya que está en la misma plaza que la Fontana de Trevi. De hecho sentarse en su escalinata es una de las opciones para ver mejor la famosa fuente, pero esta iglesia tiene su historia y es que era la iglesia parroquial que utilizaron los Papas mientras vivieron en el Quirinale. En la cripta se hallan los corazones y otros órganos internos de los Papas de los siglos XVII, XVIII y XIX. El último fue León XIII. El Papa Pio X interrumpió esta costumbre. Los corazones se guardan en urnas de mármol. Actualmente tiene culto de la Iglesia Ortodoxa Búlgara.