Esta plaza ganó importancia tras la decisión de la Santa Sede de instalarse en el Vaticano en el sXIV. La plaza daba directamente sobre la via Papalis, el luagr por donde entraban los peregrinos por el sur de la ciudad.Después de la construcción del Ponte Sisto, la plaza era lugar de paso obligado para aquel que viniese del Trastevere. Pavimentada en 1440, ha sido desde entonces un lugar colorido y animado en el centro de la ciudad. De lunes a sábado tiene mercado hasta las 13.30 y puede encontrar comestibles frescos, pasta, aceites y limonello y, cómo no, preciosas flores.