La Plaza de Toros de la Real Maestranza, es una de las más conocidas del mundo, pues por ella han pasado las grandes figuras del arte de la tauromaquia. Efectivamente está considerada una de las catedrales del toreo. El edificio es de estilo barroco, su construcción data de 1758 por el maestro arquitecto Vicente San Martín, que sustituyó a la antigua plaza de madera, se tardaron cerca de 10 años en construirla. Esta plaza se caracteriza por no ser circular sino que por errores en su construcción es ovalada. Posteriormente a su construcción, en los siglos XIX y XX, ha sufrido mejoras. Todos los años antes del inicio de la temporada y del toque de clarines, es pintada con los mismos colores tradicionales.