El monasterio de Ripoll, fundado por el conde Guifre Pelós en año 879, en abril del año 888, el monasterio fue consagrado y dedicado a Santa María, pasando a ser el Monasterio de Santa Maria de Ripoll. La importancia del monasterio de Ripoll como centro cultural, con biblioteca, scriptorium y escuela monástica medieval, motivó sucesivas ampliaciones del edificio, con sus formas definitivas : 60 por 40 metros, es un edificio de formas austeras y macizas, de cinco naves, con un cuerpo de edificio delantero encima del cual se levantaron dos torres de campanarios y en la parte posterior coronado por un ábside central y tres absiolos en cada lado. En el crucero y en los muros de la nave central se hallan las tumbas de muchos delos condes de Besalú y Barcelona como Guifré el Pelós, Ramon Berenguer III y IV.