La gran variedad de lagunas, dunas, playas, bahías y bosques de ribera lo convierten en punto de parada esencial para un gran número de aves migratorias e invernantes. Cuando empieza la migración, millares de aves acuáticas paran en el Delta para descansar y la observación de tal variedad de aves es –aún más- espectacular. Una propuesta interesante es realizar un safari fotográfico por el delta, para capturar las mejores instantáneas de este lugar tan mágico. Por supuesto, también podemos realizar la visita a pie, en bicicleta o en todo terreno. Para disfrutar de la observación, existen una red de miradores que se encuentran junto a las lagunas del delta. También podemos acompañarnos de un guía experto, que nos ayudará a identificar las diferentes especies de aves que avistemos.