Bodega de origen familiar creada hace varios años atrás. La excursión es muy linda y completa, te llevan a recorrer todo el circuito que se hace en el viñedo hasta que se convierte en vino. Me gusto mucho esta bodega porque tiene un ambiente muy calido y familiar. Lo diferente de esta bodega es que existe la posibilidad de alojarse en un pequeño “hotel” que allí funciona, es en donde vivían los abuelos fundadores de la bodega. En el momento de la degustación te la acompañan con un pequeña piada y eso realmente da gusto. Sin duda no te vas de ahí sin llevarte un par de botellas de recuerdo