Está centricamente situado en el límite de la Ciudad Nueva y la Vieja, cerca de la zona de tiendas. Casi no se ve porque está en un entrante de la calle y queda como 20 metros hacia dentro. Aprovecha una antigua casa con su patio central y su fuente. El restaurante está un nivel más bajo y está excavado en la roca como las cavas y las bodegas. Creo que las mejores habitaciones son las de la planta baja a las que se accede directamente por el patio. Un ascensor de cristal sube hasta el 3er piso. Precioso, da gusto estar allí.