El hotel queda en lo que se llama "La Losa", que es la parte que queda encima de la estación de trenes y a un paso de la estación de autobuses. Es hotel es muy grande, las habitaciones son funcionales y muy cómodas. Las vistas desde mi habitación eran muy bonitas, se veía la ciudad a través de ese orbayo que la envuelve a menudo. Está muy cerca de la zona de vinos (cruzando la calle) y de la calle Uría, que es la calle principal de Oviedo. En donde se encuentra el hotel hay un paseo con fuentes y jardines, que resulta muy agradable para salir un rato, además hay cafeterías con terrazas. El servicio en el hotel es muy bueno, la gente muy agradable. El hotel cuenta con gimnasio, aunque es muy pequeñito.